Nuevas dimensiones, nuevas sensibilidades
Gubern, R. “La nueva amalgama”. Revista Signo y pensamiento. 2005
Garcia Canclini, N. “Diferentes, Desiguales y Desconectados”. 2004
Es extraño ver que cada día más los niños hablan menos -algunos-, van menos al parque o realizan prácticas deportivas menos saludables, existen ahora nuevos problemas de alimentación, sedentarismo y de relaciones entre las personas de la nueva generación.
Ya la pregunta no es si el niño en tímido, es ¿será que tiene una vida virtual?, muchos niños y adolecentes han crecido con una relación mediada por pantallas a través de las cuales interactuar con personas de diversos países con intereses comunes con los cuales desarrollar una relación mucho más activa que la que puede tener con los compañeros del colegio, con hermanos o primos para quienes tal o cual interés puede que no le llame en lo mas mínimo la atención. Esta aparición de nuevas dimensiones, nuevas sensibilidades trae consigo nuevas formas de relacionarse y de describir su entorno vital, la forma de vestirse o de expresarse al realizar un trabajo en cerámica o en matemáticas.
Las posibilidades de encontrar pares con los mismos intereses se pone a la orden del día al tener la posibilidad de ser visible para ese grupo de personas, con solo participar en un blog o en un juego multiusuario, puedes estar compitiendo contra desconocidos o máquinas que se encuentran en cualquier lugar del mundo. Lo que posibilitado la aparición de pulpos multinacionales como Nintendo -Wii- o la Sony que con su plataforma PlayStation revoluciono la forma de ver.
La búsqueda de nuevas sensaciones esta cada vez más en la recreación de la realidad por artilugios mecanizados más y más pequeños y geniales. Este cambio en el panorama de la comunicación global presenta nuevos lugares de producción de sentido y tecnología que a través de sus protocolos se ha universalizado el uso de ventanas y menús, facilitando el acceso a información de otras personas o grupos, lo que llamaría Gubern el “mironismo” insertado en un escenario de comunicación de masas multidireccional y autónomo -que revoluciona el concepto tradicional que ha caracterizado a los medios masivos-.
Ahora bien ¿cómo comprender este aislamiento aparente de los niños de la generación de la segunda mitad de la primera década del 2000? Es arriesgado pensar que es cuestión únicamente de esta generación, pero a mi modo de ver es en la que se hace más evidente, son quienes han crecido y elaborado con mayor precisión y naturalidad estas herramientas de interacción mediada, dentro de la cual se establecen conexiones o vínculos reticulares casi invisibles pero que se compilan en capitales sociales o simbólicos (Bourdieu,P.) claves para el mapeo de la “nueva interculturalidad” (Garcia Canclini,2004), llena de espacios de interconexión o empalme de puntos de vista, llegando a desarrollar nuevos objetivos de estudio y metodologías con la cuales abordar estas transformaciones y los efectos del proceso de globalización y acceso.
Este mundo virtual que aparentemente tiene la adolescencia actual, ha sido producto de una nueva configuración del horizonte social que presiona el cambio de la academia, reelaborando sus marcos conceptuales y procedimientos de investigación inscritos dentro del contexto intercultural, “la abundancia de opciones simbólicas, propicia enriquecimientos y fusiones, innovaciones estilísticas tomando prestado de muchas partes” (Garcia Canclini,2004).
Este proceso de creación de nuevas dimensiones relacionales de tiempo y espacio traen con sigo nuevas sensibilidades como resultado del cruce entre diversos campos (Bourdieu,P.) los cuales posicionan al ser humano dentro de, por así decirlo, tres capas de comprensión: la social, la familiar –o grupo cercano de familiares y amigos- y la personal (Durkheim) que al ser expuestas al entorno multimedial de las industrias culturales podrían llegar a generar nuevas articulaciones de lo social.
¿Será entonces para preocuparse que los niños hablen menos y pasen más tiempo pegados al computador o a los videojuegos?, eso solo se podrá ver dentro de un par de décadas donde veremos si la transformación del espacio de relación cada vez menos material y más digital –Facebook, msn, hi5, etc.- determine el comportamiento de estos jóvenes que creen que se puede relatar una ciudad sin caminar por ella, sin vivirla, tan solo con las huellas que se dejan en aplicaciones virtuales que hablan o la muestran como pieza de museo.
Natalia, nos une una misma preocupación, al ver tu ensayo. Pero quizás la diferencia es que yo lo hago como comunicadora pero también como madre de una adolescente de 14 años, que utiliza el fotolog y el chat de manera permanente.
Aspiro a pasar en la Maestría de Comuicación y Medios en la Univ. Nacional y este será parte de mi tema de investigación. Si puedes ayudarme con bibliografía, te agradezco. Yo también soy Javeriana,pero de dos dpecadas atrás, por lo que imaginate la quedada frente al tema.
Unabrazo